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Terra
La Coctelera

Veracruz, Veracruz. México

El puerto de Veracruz espera tu visita

MOMENTO IRREPETIBLE

La vida tiene momentos que debes retener para no olvidar que no todo es malo.

Una instantánea de un bello atardecer en el momento justo cuando transitas por la calle de tu ciudad puede ser retenida si esta preparado para ello.

Por eso es importante que lleves la cámara siempre en el bolsillo y espera a que se ponga el alto dos o tres veces antes de que cruces la calle, para tener el mejor encuentre.

Aquí tienes una postal tomada en el paseo de la Reforma en la capital mexicana, donde se aprecia la fuente de la Diana Cazadora y el edificio de la Torre Mayor.

Solo unos momentos, sin pensarlo demasiado solo buscando acercarse más para encuadrar y disparar. No es una obra de arte, pero los colores, la luz, la atmósfera son irrepetibles.

Nunca tomaras una foto igual, a la misma hora ni en las mismas circunstancias, por eso es irrepetible.

Como el momento de tu vida. Cuando al ver el producto (la foto) te sentiste satisfecho. Eso es irrepetible.

UN DIA SIN SMOG

Podría no interesarle a nadie, pero la verdad es algo que pocas veces se puede disfrutar a la vista de los habitantes de la ciudad de México y por esa razón debe quedar guardado en la memoria.

En días pasados, el sábado 22 de octubre de 2005 para ser precisos, la ciudad de México, lució un día claro, sin nubes, sin esmog, sin contaminación, gracias a los vientos del sur que alejaron la polución que generalmente cubre la capital del país.

Se podía ver desde el aire la inmensidad de esta ciudad donde se dice a lo largo del día conviven más de 20 millones de seres humanos que la hacen la ciudad más poblada del mundo (salvo corrección).

La vista que les muestro en esta fotografía es entrando por el lado oriente de la capital en donde se puede observar claramente las pistas del aeropuerto y más allá el ex lago de Texcoco. Siguiendo usted la avenida perfectamente visible, podrá ver la aproximación del aeropuerto.

Una claridad como seguramente la disfrutaba el pintor José María Velazco, el paisajista mexicano nacido en Temascalcingo, estado de México (1840-1912)

Para quienes viven en el Distrito Federal fue un espectáculo único por lo que aproveche para tomar esta foto y guardarla para las futuras generaciones.

Sobre las nubes

Una de las satisfacciones de viajar en avión, es sin duda el espectáculo que presentan las nubes. Las formaciones que al paso de la nave podemos observar, son sin duda espectaculares y nos hacen meditar sobre las cosas bellas que tiene la vida.

Uno puede pasarse pegado a la ventanilla largo tiempo y si se tiene una camara a la mano que mejor, ya que las fotografías que se logran son para la colección de los viajes porque aunque usted no lo crea, los colores y formas no son las mismas en todas partes.

¿Que hacer con esas fotos? Se pueden hacer muchas cosas, por ejemplo exposiciones individuales y colectivas si se tiene amigos que también les guste fotografiar los cúmulos ó bien hacer ampliaciones y adornar los espacios de oficinas con fotos de nubes, sobre todo las oficinas donde la tensión y estrés a la que son sometidos los empleados requieren de una decoración meditativa, ya que la tranquilidad que proyectan son de tranquilidad y calma.

Nunca adorne oficinas con estas características descritas, con cuadros de colores subidos (rojos, morados o verdes), eso puede provocar arritmias o hasta infartos a las personas estresadas.

Una idea que me surgió luego de darme cuenta que tenia muchas fotografías de formaciones nubosas, fue la de hacer un pequeño libro con fotografías y sobre ellas escribir un texto a mi hija, aprovechando la proximidad de sus quince años.

Un libro en papel couche del cual mande imprimir 500 ejemplares y que no costo mas de 300 dólares la edición especial.

Lo regalamos en la fiesta a las amistades y creo que les gustó porque no se quedo ninguno en las mesas al termino del evento. Un buen regalo y un orgulloso padre que le dio salida a la gran cantidad de fotos tomadas durante los viajes en avión.

Además son un reto fotografiarlas porque los brillos y en ocasiones lo rayado de las micas de la ventanillas, hace que uno busque el momento y porque no, que el avión cambie su trayectoria.

Prueba y veras que así se pasan más rápido los viajes.